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Chris & Cosey: “Antes era más fácil ser independiente y destacar, pero ahora realmente nadie es independiente”

Chris & Cosey: “Antes era más fácil ser independiente y destacar, pero ahora realmente nadie es independiente”

La de Chris Carter y Cosey FanniTutti es desde el principio de su carrera la historia de dos mercenarios culturales: ya fuera con COUM Transmissions, con Throbbing Gristle (que les valió el título de “destructores de la civilización”) o como ahora, con Chris & Cosey (conocidos en los 80 como Carter Tutti), el dúo se ha caracterizado por mantenerse al margen de los dictados de la industria y explorar los límites de la creatividad.

Pocos artistas pueden presumir de mantener la independencia, esquivar el escándalo fácil (cuando han provocado no lo han hecho para vender, sino como parte de una concepción del arte que lo abarca todo o como declaración política) y de seguir siendo relevantes en lo musical durante tantas décadas como Chris & Cosey. Ha llovido mucho desde sus lejanos inicios en los 70, la industria ha cambiado y la sociedad se ha vuelto tan distópica que las denuncias que entonces hacían al control social siguen plenamente vigentes. Abrieron caminos como parte integrante de Throbbing Gristle, continuaron haciéndolo como Carter Tutti / Chris & Cosey, y el siglo XXI los ha pillado inmersos en una actividad casi frenética que alcanzaba su punto álgido el pasado año: en marzo publicaban su colaboración con Nik Colk Void de Factory Floor (“Transverse”), a finales de 2012 publicaban como X-TG “The Final Report / Desertshore”, Cosey Fanni Tutti inauguraba una retrospectiva de su obra en la ciudad austríaca de Graz, Chris Carter se entregaba a los remixes y además el dúo salía a tocar en directo.

El próximo mes de octubre, exactamente el viernes 4, llegarán a Madrid de la mano del RBMA Weekender, el nuevo festival impulsado por Red Bull Music Academy que se celebrará del 3 al 6 del mes en salas como Kapital, Cool, Siroco, el Museo Reina Sofía y la nave 16 de Matadero, donde sin duda darán uno de esos inolvidables conciertos sin guión que son ya marca de la casa. La excusa perfecta para hablar con Chris & Cosey y echar la vista atrás para entender el presente.

Acabáis de publicar un nuevo single, “Coolicon”. ¿Significa que hay nuevo álbum a la vista?

Cosey: Sí, empezamos a trabajar en el álbum hace un mes, pero aún tenemos que hacer cosas antes.

Chris: Sí, pero antes estamos trabajando en un álbum basado en temas de Chris & Cosey, pero con un giro nuevo y un sonido más contemporáneo.

En los tres últimos años habéis estado muy activos: sacasteis “Carter Tutti Void”, “The Final Report / Desertshore” (X-TG), también salís de gira… ¿De dónde sacáis el tiempo?

Cosey: Ja, ja, ja. Hace dos meses decidimos tomarnos un descanso porque nos dimos cuenta de que era demasiado, es como si te subieras a la cresta de una ola y te llevara, y en el momento en que paras un poco, todo te alcanza, y pensamos “qué está pasando”. Así que decidimos que nos teníamos que detener un poco.

¿Y cómo sabéis cuando algo que estáis escribiendo es perfecto para un proyecto o para otro? Supongo que al trabajar en tantos proyectos a la vez es fácil que unos y otros se mezclen.

Cosey: Sí, pero creo que de alguna forma siempre hemos hecho eso. Cuando en los 80 empezamos como Chris & Cosey era más sencillo, pero después hemos estado siempre colaborando con gente muy distinta y a veces es difícil, pero a la vez es genial porque te ayuda a ver nuevas formas de hacer las cosas, y a la vez hay otras cosas que te influencian, así que es difícil dejar todo de lado.

A menudo pienso en vuestra obra como en un “work in progress”, porque a diferencia de lo que hacen muchos artistas, todo lo que hacéis está interrelacionado.

Cosey: Sí. De hecho realmente no escribimos música, no queremos escribir música ni queremos definir algo antes de que eso se defina a sí mismo, y no sólo con la música, sino con los vídeos y con lo que yo hago en arte, dejamos que cada proyecto encuentre su propia forma, y así es como trabajamos siempre.

Chris: Cuando terminas un álbum, la mayoría de los grupos lo dan por acabado, lo llevan de gira… pero nosotros no, también los transformamos cuando tocamos en directo: podemos terminar un disco en el estudio y pensar que ya está acabado, pero cuando luego salimos de gira esos temas cambian cuando estamos frente a un público que los escucha en directo… y por eso improvisamos tanto, porque las cosas que hacemos en el estudio nos dan muchas posibilidades.

¿Es eso lo que hizo que os sintierais tan a gusto con Carter Tutti Void? Porque de entrada “Transverse” no iba a ser un álbum, sino que todo surgió a raíz de un concierto.

Cosey: Exacto, nunca pensamos que fuera a ser un álbum, para nosotros simplemente se trataba de algo excitante, de poder tocar juntos en directo con muy poca planificación y simplemente ver qué pasaba… y lo que pasó fue glorioso, y tuvimos la suerte de que Mute lo grabara y lo registrara con calidad, de forma que recoge toda la atmósfera y el espíritu del proyecto. Creo que eso es lo mejor que nos pudo pasar, de hecho.

Chris: Creo que de hecho si intentáramos repetir aquello saldría algo diferente, porque estaba tan basado en la improvisación que no podríamos volver a tocar aquel álbum de nuevo.

De hecho la forma en la que trabajáis está en las antípodas de lo que la industria musical espera de los grupos: no hay más que pensar en las estrategias de marketing que se usan ahora, en las que todo está milimetrado e implican que el álbum también lo esté. Supongo que por un lado el hecho de tener vuestro propio sello, ir a vuestro aire y hacer todo de forma tan independiente como os es posible os da libertad, pero por otra parte supongo que es complicado amoldaros, porque incluso la prensa necesita la coartada de un disco o una gira para hacer una entrevista.

Cosey: Sí, es una vergüenza, y todo eso viene de la vieja escuela, de las políticas de las compañías de discos y del periodismo: no podías escribir de un grupo hasta que no tenía un disco o no podías ir de gira si no tenías un disco que presentar. Y todo eso vuelve a pasar otra vez y lo que implica es que detrás de los sellos en realidad no hay más que marketing y negocios. Es una vergüenza, porque podría parecer que con internet todo eso iba a cambiar y daría más libertad, porque muchas bandas se lo han montado por su cuenta poniendo su álbum en Soundcloud… pero al final lo único que ha pasado es que han llamado la atención de las discográficas y todo vuelve a estar encerrado en ese sistema.

Chris: Pero nosotros tenemos suerte porque siempre hemos trabajado así, e incluso cuando hemos tenido un sello detrás nos han dado mucha libertad.

Cosey: Nos ficharon sabiendo que somos muy independientes y que tenemos una forma de trabajar peculiar que tendrían que aceptar. Pero no sé, tal vez la gente ahora no tenga más opciones, no tengo ni idea, pero desde luego esa no es la forma en que me gustaría crear, así que nunca firmaría por eso.

Chris: Sabemos por grupos que están en grandes discográficas que a veces el propio sello les pide que graben un álbum que suene de una forma determinada, o que cambien una canción para que suene de otra forma, y eso es algo que a nosotros nunca nos ha pasado con ninguno de los sellos con los que hemos trabajado, así que tenemos suerte.

Una de las cosas que pasa ahora es que hay tanta música accesible que en seguida llega otro hype que acapara toda la atención y el grupo que se escuchaba ayer parece que queda obsoleto, así que hay que causar una impresión muy fuerte para no caer en el olvido. Cuando empezasteis, ¿pasaba también algo así aunque no hubiera internet?

Cosey: Realmente no te sabría decir, porque llevamos tanto tiempo por aquí que ya tenemos nuestros propios seguidores, y no nos afecta tanto todo eso.

Chris: Pero al principio era difícil.

Cosey: Sí, era muy duro.

Chris: Probablemente menos que ahora.

Cosey: Sí. Antes era más fácil ser independiente y destacar, pero ahora realmente nadie es independiente.

Chris: Y también es más difícil destacar por la forma en que suenas o por la imagen, porque no hay nada completamente distinto y casi todos los grupos nuevos suenan igual.

De hecho vosotros siempre habéis trabajado con vuestros propios sintetizadores modificados, y ahora todo el mundo usa el mismo software y es inevitable que todo el mundo suene casi igual.

 

Chris: Sí, por eso me gusta usar sintetizadores modulares y modificarlos, porque así nunca suenan igual, pero con el software al final todo el mundo termina sonando igual, porque además es tan fácil de hacer… basta con un portátil y un sintetizador de una web y puedes sonar igual que otros miles de personas, pero si tienes tu propio equipo o lo modificas, siempre va a sonar único. Pero entiendo por qué la gente lo hace: es barato, y comprar hardware puede ser muy caro.

Además tienes que tener muchos conocimientos técnicos de electrónica…

Chris: Sí, correcto. Pero se puede lograr, es como aprender a tocar la guitarra o cualquier otra cosa. Si decides tomar ese camino vale la pena aprender, mientras que con el software hay tantos sonidos pregrabados que al final lo único que tienes que hacer es elegir uno.

Cosey: El mayor problema que tengo con eso es que mucha gente lo que quiere es sonar como algo que se ha hecho antes, y lo encuentro frustrante, porque si miras atrás siempre hay alguien que ya ha hecho eso y en ese momento sí era nuevo, pero ya no. Incluso hemos encontrado a gente que intenta sonar como nosotros en los 80, pero para mí es absurdo, porque ni siquiera cuando salimos de gira lo hacemos con el sonido que teníamos en los 80, ni buscamos el mismo sonido que teníamos entonces cuando grabamos.

De hecho es chocante que haya tantos músicos jóvenes que en vez de intentar romper las normas o crear las suyas propias, traten de imitar lo que se hacía antes.

Cosey: Sí, incluso aunque fuera fijarse en lo que se hacía antes y evolucionar desde ahí, sería interesante porque llegarían a sitios a los que no se ha llegado, pero es como lo que decía Chris, ahora en seguida reconoces los sonidos pregrabados que utilizan, y todo eso empezó en los 80 y en los 90, escuchabas a un grupo y pensabas “dios mío, es horrible”.

Chris: Pero a lo largo de la historia la gente siempre ha imitado la música de otros, si piensas en los grupos de rock, en Elvis, en los Rolling Stones, todos han copiado hasta que han tenido suficiente confianza en sí mismos para escribir su propia música, y tienes que aceptar que eso siempre va a pasar. Así que ahora hay grupos de electrónica haciendo pastiches o versiones de Kraftwek o Chris & Cosey, y lo que es decepcionante es cuando pasa el tiempo y lo siguen haciendo, cuando no experimentan ni van un poco más allá.

Cosey: Sí, el problema es cuando ése es el fin y no el punto de partida.

Desde el principio os habéis mostrado muy críticos con el sistema y con temas como el control, y ahora la situación política no es mucho mejor y además tenemos a la NSA vigilándonos…

Cosey: Sí, sí. Creo que uno de los principales problemas que tenemos ahora es que dependemos tanto de internet y en toda su infraestructura, que cuando se descubren sistemas de control como el de la NSA piensas que a dónde vas a ir, no puedes dejar de usar teléfonos móviles y ordenadores, no puedes mantenerte al margen de eso. En los 70 sí que podías tener una vida al margen del sistema de control.

Chris: En los 60 y 70 había una tradición de escribir canciones de contenido político que luego desapareció por completo, y ahora ya no hay nada de música así.

Vivir de la música ya es difícil per se, pero si además se hace casi al margen del sistema, como vosotros, debe ser aún más complicado. ¿En algún momento habéis estado tentados de tirar la toalla?

 

Cosey: ¡No, no, no, jamás se me ha pasado por la cabeza! Toda nuestra vida consiste en hacer esto y esto es lo que somos, así que no me puedo ni imaginar tener que hacer algo distinto. Y sí que es difícil ganarse la vida así, pero para hacerlo hemos tenido que rascar mucho y sacrificar muchas otras cosas. Nosotros nunca nos vamos de vacaciones y no hacemos esas cosas teóricamente normales que hace la gente porque tenemos prioridades distintas a la hora de gastarnos el dinero, y para nosotros es más importante crecer como personas y experimentar con la música: es nuestra vida.

Y si volvierais atrás en el tiempo, ¿cambiaríais algo de lo que habéis hecho?

Cosey: No, porque es verdad que hay veces que miras atrás y piensas “oh, dios mío, aquello…”, pero luego piensas que eso también te ha llevado a este punto, que es fantástico. Así que miro esas cosas no como casos aislados, sino como un todo, y cuando eres joven no lo ves así, porque estás persiguiendo algo o vives al día y todo es nuevo y excitante, es lo bueno de la juventud, pero no puedes vivir arrepentido o pensando que te gustaría volver atrás, porque la vida sigue y tienes que moverte. No me arrepiento de nada en esta vida, ni siquiera de las peores cosas que se me puedan ocurrir ahora, porque incluso sin ellas no habrían llegado las cosas buenas, y con la música no me arrepiento de nada. Recuerdo que en los 80 había gente que nos decía que deberíamos hacer otras cosas o escribir éxitos, pero lo último que querría es estar ahí, porque nuestra música se habría comprometido, y hemos tenido suerte de escapar de todo eso y poder hacer lo que nos gusta.

Ya habéis dado por finalizada la actividad de Throbbing Gristle con “The Final Report / Desertshore” (firmado como X-TG, porque no participa Genesis P’Orridge), y supongo que debió ser difícil sacar ese álbum adelante con todas las circunstancias que lo rodearon.

 

Cosey: Lo bueno de “Desertshore” es que prácticamente se desarrolló solo, nosotros en realidad fuimos conductores.

Chris: Ya había muchos sonidos grabados.

Cosey: Sí, y cada sonido encontró su sitio con tal rapidez… era muy poderoso, ¿verdad?

Chris: Sí, y también era el proyecto más grande en el que hemos trabajado, porque había mucho material de Sleazy [nota: Peter Christopherson, miembro original de Throbbing Gristle y Coil, fallecido en 2010] y nos llevó 18 meses grabarlo, es el álbum en el que más tiempo hemos invertido… En ese sentido sí fue difícil, pero unir los sonidos fue rápido, y es porque el material que teníamos estaba muy trabajado.

Cosey: Y todos los que trabajaron en el disco sentía un desafío emocional muy fuerte que al final, cuando lo hicimos, ni siquiera pensamos en él como en un álbum, sino como en un regalo para Pete. Y tampoco era como decirle adiós, sino gracias por haber estado con nosotros tanto tiempo.

Chris: Para nosotros es un trabajo que cierra un periodo, el que pasamos con Throbbing Gristle y Sleazy.

En estos últimos meses hemos visto cómo muchas artistas se quejan del machismo dentro de la música y además parece que hay una nueva ola de puritanismo. ¿Creéis que ahora sería posible hacer algo como COUM Transmissions?

 

Cosey: Es difícil, sinceramente no creo que ahora hubiera podido salirme con la mía. En algunos aspectos las cosas eran más fáciles en el pasado porque la mujer acababa de abrir muchos caminos, también dentro del arte y parecía que habíamos quitado muchos obstáculos de cara al futuro. Pero después de eso… no sé, todo ha sido muy distinto. Se hicieron muchos sacrificios para que a las mujeres se nos tratara igual, pero después de aquello hubo una regresión que también tiene que ver con mujeres comportándose como si fueran hombres, cogiendo lo peor en vez de lo mejor. Pero el sexismo sigue ahí, y cada vez que me lo encuentro me pregunto qué está pasando, porque no lo entiendo, de verdad, llevo años con esto y sigo sin entender por qué algunas cosas tienen un estándar distinto para los géneros, porque unas cosas son aceptables para el hombre pero no para la mujer: después de todo no deja de ser la relación de un ser humano con otro, no se debería definir a una persona como hombre o mujer para según qué circunstancias, y no entiendo por qué se espera que las mujeres actúen de forma distinta a los hombres cuando hacen según qué cosas, o que deban vestir de forma provocativa… Pero si es un hombre el que hace según qué cosas, parece que por el hecho de serlo tiene carta blanca para comportarse de una forma: si una estrella de rock se comporta de forma estúpida, parece que vale sólo porque es un hombre y además “oh, es que es un artista”.

Chris: Pero si una mujer artista hace lo que un hombre, saldrá en la prensa…

Cosey: Sí, y se la acusará de golfa, de acostarse con cualquiera, pero si lo hace un hombre se le aplaude.

Publicado en PlayGround (septiembre 2013).

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