Daniel Johnston: “Space Ducks: Soundtrack”

Cada vez que se escribe de Daniel Johnston se mencionan cientos de lugares comunes que dejan de lado una de sus principales características: lo prolífico que es. En lo que va de año, además de salir de gira, ha editado el cómic “Space Ducks” con su correspondiente ‘app’ para iPad (Björk no es la única que se apunta a la tecnología a la hora de explorar sus posibilidades), y ahora llega la banda sonora imaginada por Johnston para el cómic, para la que cuenta con la colaboración de Deer Tick, Unknown Mortal Orchestra, Eleanor Friedberger, Lavender Diamond y Fruit Bats.

Confieso que las bandas sonoras me provocan un poco de alergia: a menudo se trata de mera música al servicio de la película de que se trate y, en el mejor de los casos, una colección más o menos afortunada de canciones. Aquí, sin embargo, estamos ante un disco consistente que bien podría venderse como uno más en la carrera de Daniel Johnston sin la etiqueta de banda sonora, porque no desmerece en absoluto al lado de otros de sus trabajos.

“Space Ducks: Soundtrack”, de hecho, suena bastante contundente, está plagado de buenas canciones y destila un optimismo y una vitalidad inusitadas en el universo de Johnston, como si meterse en el papel de los personajes imaginarios que protagonizan el cómic homónimo le hubiera aportado una visión de la vida en la que apenas hay sitio para la tristeza o la melancolía.

Estamos, además, ante un álbum en la que la influencia de The Beatles es más que patente en canciones como “Sense Of Humour” (en la que resuenan los ecos de “Strawberrry Fields Forever”), o ese “Satanic Planet” que bien podría emparentarse con algunas de las composiciones de George Harrison. Pero no son las únicas referencias a los sonidos de los 60s que se pueden encontrar en “Space Ducks: Soundtrack”: “American Dream” o “Wanting you” aúnan toques de rock clásico con la psicodelia y el ritmo propios de la música de la “década prodigiosa”.

Quien vaya buscando el sonido más clásico de Johnston lo podrá encontrar en composiciones como “Come Down”, en la que canta Eleanor Friedberger, o “Evil Magic”, interpretada por Fruit Bats (no deja de ser curioso cuando menos que algunas de las canciones más johnstonianas sean precisamente las que él no interpreta). Mención aparte merece “Mountain”, la canción del disco que más recuerda al Daniel Johnston de los inicios en un tema, eso sí, con más empaque y mucho menos lo-fi, que por algo se ha rodeado de músicos de primera. La nota curiosa la pone Lavender Diamond en “Moment Of Laughter”: se apropia de la canción de tal forma que parece sacada de un disco suyo. El disco se cierra con la delirante y rockera reinterpretación que de “Space Ducks” (la canción que abre el álbum, cantada esta vez por Johnston) hacen Deer Tick: curiosa, pero intrascendente.

Lo que confirma “Space Ducks: Soundtrack” es que Johnston es un artista versátil, capaz de trascender el folk lo-fi por el que se le conoce y plagado de una imaginería propia en la que, además de patos espaciales, hay chicas perversas, máscaras y, por supuesto, también demonios.

Publicado en PlayGround (abril 2012).

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