Archivos de Etiqueta: madrid

batiburrillo

A propósito de “Volveremos”

Creo que es la primera vez desde que empezó la crisis que alguien escribe un libro sobre todos los que hemos emigrado: nos han usado como arma electoral o incluso para opinar en tertulias, pero poco más. Así que cuando vi “Volveremos”, de Noemí López Trujillo y Estefanía S.Vasconcellos, supe que lo tenía que leer, aunque fuera por curiosidad. El clásico “a ver qué dicen los otros”… y lo que dicen los otros, en realidad, no es tan distinto de lo que digo yo o lo que dicen muchos de mis amigos. Puede que yo me identifique más con X que con Z (igual que otros lectores se identificarán más con Z que con Y), pero hay unos lugares comunes que sólo puedes compartir con alguien que ha emigrado, ya esté encantado de haberlo hecho o deseando volver a casa, y casi todo gira en torno al sentimiento de pertenencia. Hasta que no haces las maletas, y no hablo de hacerlas para estudiar un año fuera con beca Erasmus y fecha de caducidad, sino sin billete de vuelta, no te planteas el sentimiendo de pertenencia, sencillamente porque no te hace falta. En el momento en que te vas, te encuentras pensándote y repensándote en términos nuevos. Emigrante e inmigrante, por ejemplo: como la mayoría de los que participan en el libro, me considero emigrante en España e inmigrante en Alemania (nunca “expat”). O el futuro, que de repente pasa a estar condicionado única y exclusivamente por el dónde (hasta el cómo depende del dónde). O sobre todo cómo un día despiertas y ese luagr que llamas casa ya no está sólo allí, sino también aquí.

política

Política y humor no se llevan bien

Que una broma o chiste nos haga gracia depende mucho también de quién es el emisor y sobre qué bromea. A mí, por ejemplo, me cabrean mucho los chistes machistas, y dependiendo de quien venga, me cabrean mucho más. Hace unos años Martes y 13 se reían en la televisión pública del maltrato a la mujer. En 2015, ese mismo gag habría supuesto el fin de la carrera de los humoristas y la petición de las cabezas de la dirección de TVE y del programa. Antes de los atentados de Charlie Hebdo nadie se cuestionaba si se estaban sobrepasando límites y ahora asistimos a encendidos debates sobre el tema.

Con el caso de Guillermo Zapata se abre otro debate: unos tuits de hace cuatro años le están costando peticiones de dimisión. Tuits descontextualizados y escritos en otro momento, en una época en la que como recoge Antonio Villareal, Twitter era el salvaje oeste, todo valía, y se lanzaban tuits como si se estuviera en una tertulia con amigos, sin pensar,  sin tan siquiera imaginar que en el futuro esos tuits podrían ser sometidos a lupa.

A mí este humor de brocha gorda no me gusta y en Alemania según qué chistes se pagan muy caro. Pero aquí se han sacado de contexto unos tuits entrecomillados de hace casi un lustro, cuando este hombre ni se dedicaba a la política, y se han pasado por alto casos de corrupción que nos han llevado a la ruina y políticas lamentables. ¿Qué tal si juzgamos a Zapata por lo que haga como concejal en los próximos cuatro años?

política sociedad

Ya era hora

Ha costado 24 años, pero por fin Madrid deja de ser un feudo del PP: ni la estrategia del miedo ni el voto robado a los emigrantes han impedido la victoria de los representantes de quienes estamos hartos del saqueo de la derecha, de la merma de derechos y de políticas hechas por y para ricos. De entrada, no hay nada lo que va a poner en marcha el equipo de Ahora Madrid con lo que no esté de acuerdo al 100%, ya sea la retirada de subvenciones a festejos taurinos o la paralización de desahucios.

Noté ilusión la última vez que estuve en Madrid, quería creer en que era posible un cambio, pero hasta estos últimos días en que me he tenido que enfrentar al miedo del gobierno al voto que no es suyo en forma de trabas y burocracia no empecé a creer que el cambio fuera posible. Lo ha sido. Y cuando vuelva a Madrid pasearé por el mismo Madrid en el que crecí, ese en el que no se respiraba tristeza y represión. No es el fin de la crisis, pero es el principio de la política por y para el pueblo, como siempre debió ser.

política sociedad

15M: ¿entre todos lo mataron y él solo se murió?

Estaba convencida de que el aniversario del 15M, como cada mayo, sería multitudinario, que Sol se cubriría una vez más de un mar de cabezas, que las portadas de los diarios abrirían con la ya clásica foto de cada año. Pero en su lugar fueron los colchoneros quienes inundaron las calles y coparon titulares, y hoy ni siquiera hay guerra de cifras en las escasas noticias que aparecen en la prensa, como si ya no importara, como si estuviera muerto, como si a nadie le interesara… Y me pregunto si es agotamiento o peor aún, que el “salir a la calle no sirve para nada” se haya convertido en realidad.

política

Obviedades

Just because you believe in self-defence doesn’t mean you let yourself be sucked into defending yourself on the enemy’s terms.

Lo dice Assata Shakur en su autobiografía. Traducción libre: “simplemente porque creas en la auto-defensa no te vas a dejar arrastrar a que defenderte según los términos del enemigo“.

Los convocantes del 25A no han leído a Assata Shakur.

 

política sociedad

Y se rompió la paz social…

… pero no la han roto ni los mineros ni el 15M. La han roto los mismos que ayer decían “digo” donde hoy dicen “diego”, los mismos del “préstamo en condiciones muy ventajosas”, y antes que ellos, quienes aprobaron la reforma constitucional para convertir la deuda en una prioridad, y antes aún, quienes apostaron por el ladrillo, y antes, quienes metieron reformas de (des)educación… y me podría remontar hasta el comienzo, hasta la firma del euro, hasta esa Constitución vaga y llena de concesiones (como la de aprobar un rey elegido a dedo por un dictador). Y así hasta hoy.

No, la paz social no la rompen cuatro mineros ni 100 asambleas. La paz social la rompen políticas egoístas, neoliberales, de nuevo rico, de “todo lo del pueblo pero sin el pueblo”, del trinca hoy y que venga otro mañana y se coma el marrón. Esta paz la han roto los “roldanes”, los de “OTAN no” pero luego va a ser que sí, los del ladrillazo, los del purito en las Azores con los pies en la mesa y los de “mis líos europeos”. Todos han aportado su pequeña gota.

Y es fácil señalar a los mineros. Pero aquí perdemos todos, salvo los de siempre, que hoy dormirán en esas camas que ni ellos se hacen, sobre sábanas que ni ellos lavan, y despertarán con el desayuno (que tampoco ellos hacen) puesto sobre la mesa. Y revisarán esa agenda oculta que con tanto celo guardan y prepararán una mentira más.

política sociedad

#12M: una pequeña crónica

Fue, tal vez, menos gente de la esperada (al menos de la que yo esperaba): no ayudó la sensación generalizada de que la policía podía cargar en cualquier momento. No había miedo, pero sí algo de inquietud.

Las 22:00 en la Puerta del Sol: entramos en la hora en que las concentraciones ya no están permitidas. Expectación. No pasa nada. En realidad no pasa nada durante las dos próximas horas. Escucho a una chica gritando “aquí no hacemos nada, vamos al Congreso”: nadie la escucha… o nadie la quiere escuchar, porque ni la miran siquiera.  Las 00:00: grito mudo, expectación… se han desafiado los horarios establecidos, no ha pasado nada. ¿Demostración de fuerza del 15M o indiferencia del poder establecido?

La gente empieza a irse y en la plaza apenas quedan un centenar de personas hasta que comienza la Asamblea. Llega mucha más gente que se sienta a intentar escuchar lo que se dice (y escribo intentar porque sólo con un megáfono es imposible escuchar nada). En la Asamblea se está decidiendo si se acampa o no mientras hay quienes ya andan montando el campamento: cartones, lonas, mochilas y hasta una maleta. Para cuando la Asamblea termina, ya hay incluso quienes duermen.  Lo que pasa un par de horas más tarde ya lo sabemos todos: desalojo y detenciones. Y de nuevo el efecto llamada, de nuevo las manifestaciones convocadas hoy a las 17:00, y de nuevo la sensación de que no se avanza, de que el 15M se pierde con lo estático (acampar)… aunque sea una minoría, aunque las asambleas avancen, aunque los grupos de trabajo funcionen. Todo el interés mediático, una vez más, en el viejo “¿acampar o no?“. Mientras, la apisonadora continúa su trabajo decretazos mediante. Lo viernes, recortes.

política sociedad

15M: un año después, más necesario que nunca

Lo confieso: no tengo ni la más remota idea de hacia dónde vamos. No lo sé. Hace un año empecé con mucho escepticismo, me convertí en día y medio, me cuestioné algunas cosas y apoyé (y apoyo) decididamente otras. Pero da igual que las protestas sean globales, multitudinarias, pacíficas… El poder (entiéndase por poder lo que se quiera: mercados, gobiernos, Bankia o el presidente de la comunidad de vecinos que impide guardar bicis en el portal), pues a lo que iba, el poder sigue haciendo lo que le sale de los mismísimos. Viernes sí viernes también tenemos decretazo y disgustos: que si hoy nos cargamos la Sanidad, mañana las Autonomías, pasado los derechos laborales y en breve decretan falda para las mujeres y rasurado facial para los hombres (mejor no dar ideas).

Está claro que con biodanza, gritos mudos y abrazos colectivos no vamos a ninguna parte. Francamente, entre nosotros, si yo estuviera atropellando de esta forma el Estado de Bienestar y me vinieran con abrazos colectivos me reiría más que el Sr. Burns: “mírales, ya están otra vez abrazándose, qué enternecedor”.

Pero las cosas como son: hay que salir a la calle. Que sí, que sabemos lo que hacéis, sabemos cómo las gastáis, pero no me callo. Que quieres un pueblo sumiso y aborregado, pero no. Hay que posicionarse. Y quejarse. Porque hasta con eso quieren terminar: y sólo si callamos habremos perdido la batalla.

Convocatorias para esta semana en Madrid y una guía muy útil de no violencia.

música periodismo

Los Planetas vs. Diego Manrique

El pasado 14 de octubre se inauguraba en Madrid la RBMA. Hubo una presentación a medios de comunicación en la que Diego Manrique entrevistó a Los Planetas y repasó con ellos su trayectoria y problemas con la industria musical.

Para quienes prefieran la versión reducida, pueden leer aquí lo que escribí para Playground. Si alguien, por el contrario, tiene ganas y curiosidad de escuchar la entrevista al completo, puede hacerlo en este ‘podcast’.

Ésta es la primera de una serie de ruedas de prensa que tengo intención de recuperar y colgar en SoundCloud. Algunas de ellas resultan bastante enriquecedoras, pero en los medios sólo suele publicarse un resumen escueto. Ahora es más fácil seguirlas gracias a Twitter y otras vía de ‘streaming’, pero no siempre ha sido así: aún conservo ruedas de prensa con Malcolm McLaren o Patti Smith, por poner un par de ejemplos, que tuvieron lugar mucho antes de que estuviera generalizado el uso de redes sociales como Twitter u otros canales de retransmisión en directo. Por desgracia no tengo todas, pero alguna sí conservo.

A continuación, el audio de la entrevista – rueda de prensa de la RBMA en Madrid.

ManriquevsPlanetas by carolinavelasco

política sociedad

15-O: éxito global

Hacía ya unos días que la convocatoria global del 15-O olía a éxito y no defraudó: se habla de 500.000 personas en Madrid, 250.000 en Barcelona, 200.000 en Roma, 30.000 en Santiago de Chile y asistencia en Nueva York, Londres, Berlín, Tokio, Seúl, Viena… Los datos no están completos a esta hora, pero está claro que la convocatoria global de ayer funcionó y que hay un descontento a nivel internacional que no se puede seguir ignorando.

En Madrid (donde la #mareaverde tuvo un gran protagonismo) la manifestación transcurrió sin más incidentes que la aglomeración: a las 21:00 aún había gente tratando de llegar a Sol desde Alcalá y avanzar en cualquier dirección era casi imposible.

La tranquilidad no fue la tónica general en todas las ciudades: en Nueva York hubo arrestos, en Berlín la ‘Polizei’ usó gas pimienta contra los manifestantes y en Roma una minoría eclipsó a la mayoría cientos de miles de personas que salieron pacíficamente (circunstancia que algún diario español ha utilizado para manipular la información de forma vergonzante).

Pese a todo, los medios de todo mundo destacan la globalización de las protestas, el descontento general y la respuesta masiva de ese 99% que no se siente representado por los Gobiernos, las grandes multinacionales y el FMI que andan deciendo el rumbo de la economía y la política a espaldas de los ciudadanos.

Ayer había quienes se indignaban en Twitter cuando los londinenses decían que se habían inspirado en el movimiento de #occupyWallStreet. “¡Que se empezó aquí!”, venían a decir algunos. Falso. En todo caso, empezó en el norte de África. No olvidemos que en Sol, los primeros días, se veían carteles en los que se podía leer ‘Tahrir Square’. Y en todo caso: ¿es que la indignación tiene copyright? No. Me da igual que la gente salga a la calle inspirada por neoyorquinos, tunecinos o madrileños. Lo importante es despertar y coger fuerza a nivel global. Da igual en quiénes se inspiren los vecinos. Nadie se puede subrogar la indignación porque no es una marca, es un sentimiento colectivo, y andar con “¿quién empezó antes?” o “yo lo vi primero” es absurdo. Además, insisto, si alguien se puede apropiar la idea de ocupar las plazas es el Norte de África.

La nota absurda de la noche la pusieron en Madrid un pequeño grupo de indignados que se dirigieron a la SER con la intención de que se leyera un comunicado cuyo contenido aún desconozco y que no fue consensuado en ningún momento por la Asamblea General de Sol. Teniendo en cuenta las críticas feroces a las que se somete a la prensa, es absurdo querer utilizarla y manipularla cuando conviene (obligar a leer algo es manipulación, guste o no). Aparte de un gran contrasentido (si los medios son tan malos, ¿por qué quieres utilizarlos?) es una acción desligitimadora y que nada tiene que ver con el espíritu del 15M. Afortunadamente, esa iniciativa peregrina no ha tenido repercusión ni ha sido respaldada. Pero sería interesante que algunas personas, antes de tomar acciones equívocas en nombre del 15-M, se planteara bien qué hace y con qué apoyos reales cuenta.

Me quedo mejor con la imagen de ese grito mudo en una Puerta de Sol llena de gente reivndicativa, pacífica e indignada con motivos.