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Su heteropatriarcado, gracias

Ernst Rudolph

Si va a terminar el día y aún el heteropatriarcado sigue vive y coleando (no así las mujeres asesinadas por hombres, ésas no), no entiendo las reacciones de muchos hombres. Entre las perlas que he leído: “es una fiesta”, “ya tenéis igualdad” (les falta chistar), “pero de qué te quejas, si mírate, estás trabajando”… imaginad por un segundo que a la comunidad negra en EEUU le felicitasen el día cuando comienza el “black history month” y les soltaran esas muletillas. Sonaría a recochineo, ¿no? Tampoco han faltado los hombres “mainsplaneando” o los que han ido a pillar clicks a costa de usar a la mujer como cebo (he escrito hasta la saciedad de ello ya), al más puro estilo “pasen y lean, que les traigo 6 mujeres 6 para cambiar el mundo, hagánme un retuit”. Hasta he leído comentarios a los que les faltaba añadir no mira, pero espera que me saco la mía, que es más grande… y luego, se supone, que me tengo que extrañar cuando a mi alrededor veo mujeres que hoy quieren dedicar el día a sus novios/amigos/amantes o cuando dedican el día a ir a la peluquería y hacerse la manicura…

Estos hombres, que tanto sienten la necesidad de felicitarnos y a los que sólo les falta responderte con un meme de Julio Iglesias supongo que nunca se han girado por la calle o se han cambiado de acera si una mujer que iba por allí les daba mala espina. Supongo que ninguna mujer les ha enseñado sus genitales en el autobús, ni se les ha arrimado a meterles mano contra su voluntad. Supongo que ninguna mujer les ha dicho “como eres listo puedes llegar a secretario”. Supongo que nunca les han dicho “urgh, qué asco, no menciones la regla”. Supongo que nunca les han preguntado que a qué esperan para tener hijos. Supongo que nunca les han dicho que van a morir solos por no tener hijos. Supongo que nunca les han preguntado por su situación sentimental en una entrevista de trabajo. Supongo que nunca les han dicho que “tú lo que necesitas es una buena vagina”. Supongo que nunca les han dicho que van provocando. Supongo que nunca les han llamado maricones frustrados por reivindicar sus derechos. Supongo que ninguna mujer les ha echado en cara que no fueran perfectamente depilados. Supongo que nunca se han visto obligados a ponerse un peluquín o teñirse las canas de la barba para ir a hacer una entrevista de trabajo. Supongo que nunca han cobrado menos que una mujer por hacer el mismo trabajo. Supongo que nunca han ido a un médico que les echase en cara su vida sexual en una revisión de próstata. Supongo que nunca se han despertado a las 3 am retorcidos de dolor por los ovarios y aún así se han levantado a las 7 para ir a trabajar como si nada. Supongo que nunca han pagado de más por el mismo champú o desodorante que compra una mujer sólo porque el envase es azul. Supongo que cuando van a cenar con mujeres no dan por sentado que la coca-cola zero es para él y el vino para ellas. Supongo que nunca han pensado en los hombres de su familia de 3, 4, 5 años para pensar ay, pobreto mío. Supongo que nunca ha tenido compañeras de clase que le tiraban de la ropa a ver si llevaba ya gayumbos. Supongo que nunca ha escuchado chistes sexistas. Supongo que nunca ha tenido que enfrentarse a leyes injustas que competen a su cuerpo firmadas sólo por mujeres. Supongo que jamás han cuestionado su valía en el trabajo y que nunca han pensado que su ascenso se debe a acostarse con la jefa. Supongo que nunca se han tenido que levantar de un asiento en el metro cuando su compañera acerca la pierna más de la cuenta. Supongo que nunca les han chistado por la calle. Supongo que nunca les han preguntado si necesitan ayuda con la casa o con los niños. Supongo que nunca se han depilado los huevos con cera, ni con cuchilla, ni con nada. Supongo que las mujeres siempre les han mirado a la cara aunque estuviera en bañador. Supongo que no han crecido leyendo artículos en los que se les insta a tener los glúteos de Ryan Gosling y el los pectorales de Brad Pitt. Supongo que nunca han tenido que explicar por qué son feministas. Supongo que tanto ellos, como sus padres, como sus abuelos, como sus tíos, siempre pudieron votar, abrir cuentas corrientes o buscar un trabajo sin pedir permiso. Supongo que nadie ha esperado que caminen sobre tacones de 8 cms o que se paseen con medias finas a bajo cero. Supongo que no han pasado horas quemándose y retorciéndose el pelo por responder a un canon de belleza. Supongo que nunca les han preguntado si ese disco/libro/peli lo conocen porque se lo ha enseñado su novia. Supongo que nunca les han llamado putos si se acuestan en la primera cita ni estrechos si no lo hacen. Supongo que nunca han tenido que cambiar de teléfono, de casa o de barrio porque un ex no aceptaba un no. Supongo que nunca han tenido que ir a la policía a denunciar maltrato. Supongo que nunca han tenido miedo de que los maten. Supongo que nunca han vivido sabiendo que hagan lo que hagan, les van a cuestionar.

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Soy una bruja, soy una bruja, soy una bruja

Tienes el compromiso de liberar a nuestros hermanos de la opresión y de los roles sexuales estereotipados (tanto si les gusta como si no) al igual que a nosotras mismas. Te vuelves Bruja al decir en alto “soy una Bruja” tres veces y al pensar en ello. Te vuelves Bruja siendo mujer, no dócil, enfadada, alegre e inmortal.

W.I.T.C.H. (Conspiración Terrorista Internacional de las Mujeres del Infierno) acabaron hartas de esos hombres de izquierdas que debían ser sus compañeros de lucha pero que las dejaron en la estacada, como esos que ahora se llenan la boca de compañeras y compañeros pero siguen aferrados a su privilegio. Las W.I.T.CH. se hartaron tanto que decidieron montárselo por su cuenta retomando la imaginería de las brujas, haciendo hechizos y organizando aquelarres performativos en la calle. “¡Qué tontería, qué ingenuidad!”, pensará mucha gente… pero ver a mujeres vestidas de bruja reivindicando sus derechos y pidiendo la abolición del heteropatriarcado se ve que algo sí acojonaba, porque cuando montaron el aquelarre en Wall Street en 1968 el Dow Jones cayó: no, no es brujería, es que a la bolsa le gustan poco las cosas sobre las que no tienen control.

Aunque tarde, por fin ha caído en mis manos la edición de los textos de W.I.T.C.H. publicados por La Felguera. Sus páginas no sólo contienen sus “hechizos”, sino también sus manifiestos (como el editorial “secuestrado” de la revista  Rat) e intervenciones tan poderosas como la que llevaron a cabo en una feria de novias. Pero sin duda, la edición es clave, con numerosas notas a pie de página que contextualizan, informan y dan ganas de leer y conocer aún más. Compradlo, sacadlo de una biblioteca o robadlo si hace falta, pero leedlo… y sed brujas.

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Ya era hora

Ha costado 24 años, pero por fin Madrid deja de ser un feudo del PP: ni la estrategia del miedo ni el voto robado a los emigrantes han impedido la victoria de los representantes de quienes estamos hartos del saqueo de la derecha, de la merma de derechos y de políticas hechas por y para ricos. De entrada, no hay nada lo que va a poner en marcha el equipo de Ahora Madrid con lo que no esté de acuerdo al 100%, ya sea la retirada de subvenciones a festejos taurinos o la paralización de desahucios.

Noté ilusión la última vez que estuve en Madrid, quería creer en que era posible un cambio, pero hasta estos últimos días en que me he tenido que enfrentar al miedo del gobierno al voto que no es suyo en forma de trabas y burocracia no empecé a creer que el cambio fuera posible. Lo ha sido. Y cuando vuelva a Madrid pasearé por el mismo Madrid en el que crecí, ese en el que no se respiraba tristeza y represión. No es el fin de la crisis, pero es el principio de la política por y para el pueblo, como siempre debió ser.

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Obviedades

Just because you believe in self-defence doesn’t mean you let yourself be sucked into defending yourself on the enemy’s terms.

Lo dice Assata Shakur en su autobiografía. Traducción libre: “simplemente porque creas en la auto-defensa no te vas a dejar arrastrar a que defenderte según los términos del enemigo“.

Los convocantes del 25A no han leído a Assata Shakur.

 

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Documental sobre Angela Davis en camino

Me entero de casualidad de que hay un documental sobre Angela Davis producido nada menos que por Will Smith y Jay-Z: ‘Free Angela & All Political Prisoners‘, dirigido por Shola Lynch y de momento, sin fecha de estreno por aquí, aunque en EE.UU. ya se ha podido ver en el festival Tiff, … así que en España puede que no se estrene nunca o que llegue dentro de cinco años, en la línea, vaya.

En el documental, Angela Davis echa la vista atrás para hablar de su encarcelamiento en los años 70 como activista en las Panteras Negras. La novedad de ‘Free Angela…’ es que Davis habla por primera vez de la temporada que pasó en prisión y de paso hace un repaso a su carrera a través de varias entrevistas hechas ex profeso para el documental.

Mientras, habrá que conformarse con el tráiler y con la rueda de prensa que dio Davis en el festival…

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Ida B. Wells

Ya estoy con el curso de Estudios Afroamericanos y no dejo de aprender y de asombrarme, como cuando en la última ‘clase’ hablaron de Ida B. Wells, una activista pionera que luchó contra los linchamientos que se extendieron en EE.UU. tras la abolición de la esclavitud y que se siguieron produciendo hasta bien entrada la década de los años 60. A menudo incluso los anunciaban en la prensa, organizaban macabros “festivales” a los que la gente acudía, en los que había fotógrafos profesionales “inmortalizando” el momento para luego vender postales (también era frecuente que se vendieran órganos del ejecutado: orejas, rodillas, dedos, genitales…). Auténticas barbaridades que tenían lugar “in the land of the free” y contra las que Ida B. Wells ejerció toda una campaña no sólo a través de sus artículos (era periodista), sino en charlas que dio hasta en el Reino Unido. Huelga decir que Wells pronto se convirtió en persona non grata en Memphis, de donde que tuvo que huir amenazada de muerte por denunciar que esos linchamientos camuflados de venganza tras supuestas violaciones en realidad no eran más que actos de racismo.

Ida B. Wells no se limitó a perseguir los linchamientos, sino que fue una pionera en la lucha por los derechos de la mujer, para quien pedía el voto, años antes que Rosa Parks se negó a dejar su asiento en un autobús, organizó boicots junto a Frederick Douglass en la exposición mundial de Columbia por la falta de representación de la vida de los afroamericanos e inclusó creó organizaciones que luchaban por los derechos civiles de las mujeres afroamericanas (si la mujer entonces era poco más que un florero, la mujer negra  sufría directamente una doble discriminación, por género y por raza).

 

Ida B. Wells volvió a Memphis años más tarde, donde murió en 1931.

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Pussy Riot: preguntas sin respuesta

Vaya por delante que la condena de dos años de cárcel a Pussy Riot me parece exageradísima y que creo firmemente en la libertad de expresión. Pero me hago alguna que otra pregunta: si Pussy Riot criticaban a la Iglesia y su relación con el Estado, ¿cómo pueden alegar que desconocían que soltar proclamas antirreligiosas en una iglesia era delito (no se informa uno antes de llevar a cabo una acción de este tipo)? ¿Por qué sólo hay tres condenadas cuando en el concierto en cuestión actuaron más miembros del grupo? ¿Quienes muestran tanto apoyo a Pussy Riot lo mostrarán cuando se juzgue a los/as activistas que irrumpieron en la capilla de la Universidad Complutense?

Pero la gran pregunta que me ronda la cabeza es: ¿que habría pasado si en vez de irrumpir en una catedral lo hubieran hecho en una mezquita? ¿Apoyaría todo el mundo su causa? ¿Y los medios de comunicación?

Pues eso, preguntas sin respuesta.

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Y se rompió la paz social…

… pero no la han roto ni los mineros ni el 15M. La han roto los mismos que ayer decían “digo” donde hoy dicen “diego”, los mismos del “préstamo en condiciones muy ventajosas”, y antes que ellos, quienes aprobaron la reforma constitucional para convertir la deuda en una prioridad, y antes aún, quienes apostaron por el ladrillo, y antes, quienes metieron reformas de (des)educación… y me podría remontar hasta el comienzo, hasta la firma del euro, hasta esa Constitución vaga y llena de concesiones (como la de aprobar un rey elegido a dedo por un dictador). Y así hasta hoy.

No, la paz social no la rompen cuatro mineros ni 100 asambleas. La paz social la rompen políticas egoístas, neoliberales, de nuevo rico, de “todo lo del pueblo pero sin el pueblo”, del trinca hoy y que venga otro mañana y se coma el marrón. Esta paz la han roto los “roldanes”, los de “OTAN no” pero luego va a ser que sí, los del ladrillazo, los del purito en las Azores con los pies en la mesa y los de “mis líos europeos”. Todos han aportado su pequeña gota.

Y es fácil señalar a los mineros. Pero aquí perdemos todos, salvo los de siempre, que hoy dormirán en esas camas que ni ellos se hacen, sobre sábanas que ni ellos lavan, y despertarán con el desayuno (que tampoco ellos hacen) puesto sobre la mesa. Y revisarán esa agenda oculta que con tanto celo guardan y prepararán una mentira más.

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#12M: una pequeña crónica

Fue, tal vez, menos gente de la esperada (al menos de la que yo esperaba): no ayudó la sensación generalizada de que la policía podía cargar en cualquier momento. No había miedo, pero sí algo de inquietud.

Las 22:00 en la Puerta del Sol: entramos en la hora en que las concentraciones ya no están permitidas. Expectación. No pasa nada. En realidad no pasa nada durante las dos próximas horas. Escucho a una chica gritando “aquí no hacemos nada, vamos al Congreso”: nadie la escucha… o nadie la quiere escuchar, porque ni la miran siquiera.  Las 00:00: grito mudo, expectación… se han desafiado los horarios establecidos, no ha pasado nada. ¿Demostración de fuerza del 15M o indiferencia del poder establecido?

La gente empieza a irse y en la plaza apenas quedan un centenar de personas hasta que comienza la Asamblea. Llega mucha más gente que se sienta a intentar escuchar lo que se dice (y escribo intentar porque sólo con un megáfono es imposible escuchar nada). En la Asamblea se está decidiendo si se acampa o no mientras hay quienes ya andan montando el campamento: cartones, lonas, mochilas y hasta una maleta. Para cuando la Asamblea termina, ya hay incluso quienes duermen.  Lo que pasa un par de horas más tarde ya lo sabemos todos: desalojo y detenciones. Y de nuevo el efecto llamada, de nuevo las manifestaciones convocadas hoy a las 17:00, y de nuevo la sensación de que no se avanza, de que el 15M se pierde con lo estático (acampar)… aunque sea una minoría, aunque las asambleas avancen, aunque los grupos de trabajo funcionen. Todo el interés mediático, una vez más, en el viejo “¿acampar o no?“. Mientras, la apisonadora continúa su trabajo decretazos mediante. Lo viernes, recortes.

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15M: un año después, más necesario que nunca

Lo confieso: no tengo ni la más remota idea de hacia dónde vamos. No lo sé. Hace un año empecé con mucho escepticismo, me convertí en día y medio, me cuestioné algunas cosas y apoyé (y apoyo) decididamente otras. Pero da igual que las protestas sean globales, multitudinarias, pacíficas… El poder (entiéndase por poder lo que se quiera: mercados, gobiernos, Bankia o el presidente de la comunidad de vecinos que impide guardar bicis en el portal), pues a lo que iba, el poder sigue haciendo lo que le sale de los mismísimos. Viernes sí viernes también tenemos decretazo y disgustos: que si hoy nos cargamos la Sanidad, mañana las Autonomías, pasado los derechos laborales y en breve decretan falda para las mujeres y rasurado facial para los hombres (mejor no dar ideas).

Está claro que con biodanza, gritos mudos y abrazos colectivos no vamos a ninguna parte. Francamente, entre nosotros, si yo estuviera atropellando de esta forma el Estado de Bienestar y me vinieran con abrazos colectivos me reiría más que el Sr. Burns: “mírales, ya están otra vez abrazándose, qué enternecedor”.

Pero las cosas como son: hay que salir a la calle. Que sí, que sabemos lo que hacéis, sabemos cómo las gastáis, pero no me callo. Que quieres un pueblo sumiso y aborregado, pero no. Hay que posicionarse. Y quejarse. Porque hasta con eso quieren terminar: y sólo si callamos habremos perdido la batalla.

Convocatorias para esta semana en Madrid y una guía muy útil de no violencia.